domingo, 8 de febrero de 2026

Reino Unido

 


Capital: Londres

Situado al noreste de Europa


La gastronomía del Reino Unido tiene unas raíces antiguas, aunque ha ido adoptando platos, ingredientes y formas de cocinar de otras zonas. La base de la gastronomía es el pan y la carne asada (incluyendo las vísceras), de ternera, cordero, aves, conejo..., por lo que nos encontraremos muchos platos de carne envuelta en hojaldre, acompañada de un pudding o dentro de algún tipo de bocadillo. Incluso los vegetales pueden ir dentro de un sándwich. También se consumen habitualmente gachas de avena, legumbres y tubérculos, casi sin especiar, que completan comidas contundentes. Hay diversos tipos de embutidos para cocinar y quesos. Al ser una isla, también se consume bastante pescado, guisado, rebozado o ahumado. Los postres suelen ser tartas, pasteles o pudding con mermelada o fruta confitada. Las comidas suelen acompañarse de cerveza y terminarse con un té. Reino Unido huele a cebolla, a salsa de tomate, a carne asada, a riñones, a salmón ahumado, a pescado rebozado, a patatas fritas, a menta, a tarta de moras, a mermelada de grosellas y a té.

Canapés para el té

Figgy pudding

Mulled ale


Aunque estemos hablando de gastronomía británica, el solomillo Wellington tiene su origen en la cocina francesa. Si nos fijamos en ingredientes como el foie-gras o el hojaldre, es fácil pensar en plato francés, el boeuf en croûte. Pero en el resto del mundo es más conocido con el nombre inglés, que se atribuye al primer duque de Wellington, Arthur Wellesley. Dicen que este plato se inventó en su honor tras derrotar a Napoleón en la batalla de Waterloo, de ahí los ingredientes. Lo que sí se sabe es que, creado en su honor o tomado prestado de la cocina francesa, este plato solía estar presente en las recepciones de este duque.


Solomillo Wellington

Ingredientes para 4 personas:



  • 1/2 kg de solomillo de ternera
  • 1 plancha de hojaldre
  • 1,5 cebollas rojas
  • 1 diente de ajo
  • 1 ramita de romero
  • 300 g de champiñones
  • 50 g de foie-gras
  • 1 cucharadita de salsa Worcestershire
  • 25 g de pan rallado
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de mermelada de grosella
  • 50 ml de vino de madeira
  • 1 cucharadita de mostaza
  • 20 g de harina
  • 300 ml de caldo de carne
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite

Marcamos el solomillo por todos sus lados en un poco de aceite y mantequilla. Reservamos.

En el mismo aceite, añadimos un poco más de mantequilla y sofreímos el ajo y 1/4 de cebolla picada, con media ramita de romero. Añadimos los champiñones troceados y sal, y dejamos hacer unos 20 minutos, hasta que las setas estén cocinadas. Añadimos el foie-gras y la salsa Worcestershire, removemos bien y dejamos cocinar 5 minutos más. Pasamos el salteado por la picadora junto con el pan rallado hasta obtener una textura granulosa y dejamos enfriar bien.

Cuando la duxelle de champiñones esté fría, la extendemos por la plancha de hojaldre, dejando un borde a su alrededor. Salpimentamos el solomillo y lo colocamos sobre los champiñones. Comprobamos que la duxelle vaya a cubrir la totalidad del solomillo y si no la extendemos más. Batimos un huevo y untamos con él los bordes para que se peguen al cerrar el hojaldre sobre el solomillo. La masa debe quedar bien cerrada. Untamos el exterior de huevo y trazamos unas líneas trasversales en la parte superior del hojaldre con la parte trasera de un cuchillo, sin que llegue a atravesarlo. Horneamos a 210ºC durante 35 minutos.

Mientras se cocina, preparamos la salsa dorando 1 cebolla picada en un poco de aceite, con media ramita de romero, añadiendo un poco de agua cada cierto tiempo y dejando que se absorba para que caramelice. Cuando esté marrón, añadimos la mermelada de grosella y el vino de madeira y lo flambeamos. Cuando se apague el fuego, añadimos la mostaza y la harina y cocinamos durante 5 minutos. Añadimos el caldo de carne y removemos bien para que espese. Pasamos la salsa por la batidora y por un chino, para que quede más fina. La calentamos así para que espese un poco más y rectificamos la sal.

Servimos rodajas de solomillo acompañadas de la salsa.


Aunque no está en la receta original, se puede poner una capa de jamón o bacon entre el hojaldre y la duxelle de champiñones. Enjoy your meal!

miércoles, 14 de enero de 2026

Qatar

 


Capital: Doha

Situado en la península arábiga


La gastronomía qatarí está influenciada por la de Oriente Medio y la India. La base de sus platos está en el arroz, el trigo y las legumbres, guisadas con diferentes verduras, carne y especias. Al tener mucha población musulmana, las carnes más consumidas son las de cordero y pollo. Y al ser un pequeño país con mucha costa, también es fácil encontrar guisos de pescado o marisco. Muchos de estos platos se acompañan, e incluso se cocinan, con pan. Se utilizan lácteos (leche, nata, yogur, queso), para consumir solos o como parte de otros platos. Las comidas suelen terminar con té negro con leche y cardamomo acompañado de dátiles, higos o pastelitos de frutos secos bañados en miel o sirope. Qatar huele a cebolla, a ajo, a tomate, a calabacín, a cordero guisado, a menta, a cardamomo, a dátil, a té negro, a yogur, a agua de azahar, a pistachos y a miel.

Hareen

Hojaldritos de cordero con salsa de yogur

Té karak



Aish el saraya puede traducirse como "pan del palacio". Lo que comenzó siendo un humilde postre conseguido al embeber pan duro en sirope aromatizado se fue refinando durante el imperio otomano hasta formar parte de los platos ofrecidos a la realeza. Para ello se cubría el pan de los pobres con quishta, una crema ligera y frutos secos, que simbolizaban la opulencia. En la actualidad, es un dulce típico en festividades y celebraciones familiares, que cada región adapta a su manera.



Aish el saraya

Ingredientes para 2 personas:



  • 2 rebanadas de pan de molde
  • 67 g de azúcar
  • 75 ml de leche
  • 75 ml de nata
  • 15 g de maicena
  • 2 cucharaditas de agua de azahar
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 25 g de pistachos
Les quitamos los bordes a las rebanadas de pan, las tostamos por ambos lados y las colocamos cubriendo el fondo de un molde rectangular.

Hacemos un sirope con 45 g de azúcar y 30 ml de agua. Fuera del fuego añadimos 1 cucharadita de agua de azahar y mezclamos bien. Empapamos el pan con este sirope.

En una cazuela ponemos la leche, la nata, 22 g de azúcar y la maicena y calentamos removiendo hasta que la crema se despegue de la cazuela. Fuera del fuego se añaden 1 cucharadita de agua de azahar y la esencia de vainilla. Se mezcla bien y se cubre el pan con la crema.

Se deja en la nevera al menos 4 horas. Antes de servir se espolvorea con pistachos triturados.


Se puede sustituir el agua de azahar por agua de rosas. بسم الله!